miércoles, 8 de abril de 2009

Zapatos de bebé



For sale: baby shoes, never worn

(Vendo zapatos de bebé, sin usar)



Ernest Hemingway

15 comentarios:

Raúl dijo...

Joder, qué triste.

Araceli Esteves dijo...

Ya lo conocía. Tan pocas palabras para tanto impacto emocional...

Sinuosa dijo...

¿Triste?
Pues yo le hice otra lectura, más amable y simpática: los bebes no caminan, de ahí que sus zapatitos estén sin usar.
No sé..., quizá lo veo así porque me recordó los primeros zapatitos que le compré a mi hija, tenía seis meses. A los ocho, cuando ya no le servían (y no caminaba, claro) habría podido poner ese anuncio.
O será que hoy ando contenta, jejeje

eva luciérnagas y zarzamora dijo...

Compro bebé sin zapatos, usado.

Viendo como los tratan y tiran por ahî, me lo quedo...

BB dijo...

Quién podría vender los zapatitos
de un bebé no nato o muerto en
la cuna?
BB

Pat Rizia dijo...

alguien que vende los zapatos de un niño muerto puede ser alguien que no pudo comprar las medicinas para ese niño, por ejemplo. Espeluznante. Gracias, de nuevo, por los textos que traes. Un abrazo, Patro. (Ah, tus miniseis causaron sensación en mi taller, gracias de nuevo).

Arcángel Mirón dijo...

Uff, qué tristeza. Una línea te destroza el día.
Eso es saber escribir.

Hiperbreves S.A. dijo...

Este microrrelato es una obra maestra. Magnífico.

Hiperbreves S.A. dijo...

Javier, por cierto, vengo de rebote de la página de Fernando Valls. Eres todo un descubrimiento. Felicidades por tu pasión desmedida por la concisión. Un vicio que compartimos.

El Viajero Solitario dijo...

Este micro de Hemingway siempre me ha parecido soberbio. Cuánta tristeza. Imposible contar tanto con tan poco.

Y, hablando de micros soberbios, he estado echando un vistazo en La nave de los locos y no sabes cómo he lamentado no tener un sombrero a mano para descubrirme ante tal despliegue de ingenio y talento. Mis felicitaciones, Herman.

Filoabpuerto dijo...

Produce una cierta tristeza, es verdad. A mí me impacta que quiera "venderlos", siempre podemos donarlos o regalarlos, procurar que esos zapatitos encuentren unos pequeños pies que calzar.

El micro consigue su objetivo, que es, pienso, impactar, conmover, perturbar...

Saludillos

Merce

Herman dijo...

Y tanto, Raúl.

Como bien dices, Araceli, Hemingway no necesita extenderse mucho para conmover al lector. Toda una lección para escritores verborreicos.

En efecto, Sinuosa, tu lectura es muy optimista. Yo me temo que esos zapatitos están sin usar por terribles razones.

Ingeniosa variación, Eva. Un saludo a tus luciérnagas.

Ese es uno de los enigmas que el texto plantea, BB. Ya conoces la querencia de Hemigway por mostrar solo una parte ínfima de la historia y sugerir el resto. En cualquier caso, Pat Ricia te ofrece una respuesta plausible.

No hay de qué, Patricia. Me alegra mucho saber que tus alumnos disfrutaron con mis cuentos infinitesimales.

Tú lo has dicho, Gilda. Hay líneas que hieren como puñales.

Celebro que también seas un apasionado de la concisión, Raúl. Bienvenido a este ámbito.

Gracias, Viajero. Fernando Valls ha sido muy amable al publicar en su nave mis pequeñas travesuras. Me alegra mucho saber que te han gustado. Un abrazo.

Exacto, Merce. Impactar, conmover, perturbar. Eso debería lograr siempre la literatura. Un saludo afectuoso.

Castigadora dijo...

Yo creo que todo aquel que vende sus zapatos de bebé sin usar, es porque maduró demasiado deprisa,no?
Besos

Laura dijo...

uffff
qué manera de atravesar a uno

besos herman

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Los compro todos