miércoles, 15 de junio de 2011

Transferencia de calor


Mantenía la cabeza fría y el corazón en llamas. Su cuello estaba estiradísimo por el esfuerzo.

Raúl Brasca
(Del libro Mil y un cuentos de una línea, editado por Thule).


12 comentarios:

400 dijo...

Esto me ha gustado mucho.

Elena Casero dijo...

En pocas palabras. así da gusto.

Un abrazo

Miguel Baquero dijo...

Me ha gustado lo de alejarse lo más posible del incendio

Kate dijo...

dos buenas frases que juntas son alucinantes. Una lucha encarnizada y eterna. Me ha encantado, sí señor.

Javier Puche dijo...

Mr. 400, también a mí. Se lo digo con la cabeza fría, el corazón ardiendo y el cuello de jirafa.

Elena, multa paucis, que dirían nuestros ancestros latinos.

Miguel, lo malo es que el fuego nos persigue incansable, por mucho que corramos.

Kate, compartimos embeleso. Si te fijas, Juan Bonilla hablaba de lo mismo en su formidable Fábula del ratón y la jirafa, que publiqué no hace mucho aquí.

Anónimo dijo...

Gracias, es muy visual.
Besos

Gemma dijo...

O la cuadratura del círculo. Los micros de Brasca son siempre estupendos.
un abrazo fuerte, Javier

manuespada dijo...

Gran autor y gran editorial, sólo editan a gente buena ;)

Raúl dijo...

Es bueno. Pero a mí estos micros me parecen más ocurrentes que otra cosa, Javier.

Stultifer dijo...

Hoy te toca a ti.
La escalera es nuestro elemento. Hoy te concedemos el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al sábado 2 de julio de 2011 en No sin mi cámara por los contenidos y matices de tu blog. Saludos cordiales desde Málaga.
Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro. Ahora, si te animas, tienes que fotografiar una escalera y nos la envías a edusiete@gmail.com y la publicamos inventándonos una historia.

Olga Bernad dijo...

La cabeza fría sólo es posible si uno se la corta. O se la cortan. La revolución francesa fue el mejor enfriador de cabezas ajenas conocido hasta la fecha.

Disquisición aparte,¡me ha encantado!

Araceli Esteves dijo...

Raúl Brasca es un maestro, no hay duda.