sábado, 13 de marzo de 2010

El Santo Grial

El héroe atravesó desiertos, laberintos, junglas. Decapitó minotauros y cíclopes. Cayó en telarañas gigantes. Trepó árboles infinitos. Hasta que finalmente, ya anciano, encontró el Santo Grial. Lo custodiaban un monje y un dragón. “Si bebes de esta copa”, dijo con gravedad el monje, “vivirás eternamente”. En el rostro decrépito del héroe se dibujó una sonrisa. Al parecer, no había sacrificado en vano su existencia, donde nunca hubo amor ni alegría, sólo búsqueda tenaz. “Ahora bien”, prosiguió el monje elevando la voz, “vivirás eternamente, en círculo, la misma vida que tuviste. Y no otra”. Consternado, el héroe reflexionó unos instantes. Luego se desplomó en el suelo como un títere, vencido por la tristeza, mientras las fauces del dragón exhalaban una carcajada de fuego.

http://nalocos.blogspot.com/2010/03/el-microrrelato-en-andalucia.html

16 comentarios:

Pietror dijo...

Los héroes nunca están suficientemente recompensados.

Ya tengo ganas de echarle un ojo a esa antología.

Un abrazo.

Sinuosa dijo...

Que mala suerte, pobre héroe...

Aysss, esta frase: " ... En el rostro....se dibujó una sonrisa... Pelin manido lo de dibujar sonrisas en la cara, labios o boca de los personajes, ¿no?

Na, minucias, el relato me ha gustado, sólo es que cuando leo esa frase me salta un disparador.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Ya te dije que me encantaba, Herman. Lo he vuelto a confirmar.
De verdad, envidio mucho no formar parte de ese cuento.

La Vieja

Anónimo dijo...

Al revés, Herman

La Vieja

Anónimo dijo...

Es el cuento perfecto de Santos Griales

Viejuna

Elèna Casero dijo...

pobres héroes. El relato me gusta mucho. Tiene mucha fuerza

manuespada dijo...

Muy buen relato, de esos que te apetece volver a leer.

BB dijo...

Siempre, al final, meditamos si valió la pena el esfuerzo...
Estupendo relato.
Un beso
BB

Raúl dijo...

Javier, compartes páginas con muy buenos "relatistas". Entiendo el motivo.
Un saludo.

Miguel Baquero dijo...

Yo ya sabía que eso del Santo Grial tenia truco.

El Viajero Solitario dijo...

Tu magnífico microrrelato me trajo a la cabeza "Los siete mensajeros", de Dino Buzzati, ese cuento en el que otro héroe parte a explorar las fronteras del reino de su padre y elige a los siete mejores caballeros de su escolta para que hagan de mensajeros y le traigan noticias de sus seres queridos y de la ciudad de la que cada día se aleja más; me lo recordó porque ambos cuentos, el tuyo y el de Buzzati, comparten ese momento de turbación que le lleva el "héroe" a plantearse si tanto esfuerzo habrá merecido o no la pena.

Ya te lo dije en tu día: más que merecida tu inclusión en esa antología, como en "Por favor, sea breve 2". Reitero mis felicitaciones.

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Maldito circulo vital

Herman dijo...

Pietror, la antología no es fácil de conseguir. Este es el e-mail del editor, Pedro Martínez Domene, por si quieres pedirle un ejemplar: pmd@cajamar.es.
Otro abrazo

Sinuosa, se lo tiene merecido, por héroe. En cuanto a la frase que te provoca alergia, todos tenemos nuestras particulares aversiones. A mí, por ejemplo, no me agrada la palabra "calcetín". Aunque podría tolerarla si el contexto es oportuno. Gracias por dejar tu huella.

Vieja, sí que formas parte del cuento. Tú eres la que alimenta al dragón y lo saca a pasear.

Elena, pues me alegra que te guste.

Manu, gracias.

BB, en efecto. El problema es que nuestro héroe sólo meditó al final. Nunca durante.

Raúl, y tanto. Viaja uno en excelente compañía ahí dentro.

Miguel, lo del Santo Grial es un fraude, sí. Como tantas otras cosas, divinas y humanas.

Viajero, me alegra que regreses por aquí. Y que sigas siendo tan amable. Conozco el excelente relato de Buzzati. De hecho, voy a releerlo en cuanto pueda. Ese y todos los demás suyos. Gracias.

Esther, maldito círculo vital. Pero peor son los triángulos. Y no digamos los dodecaedros.

Anónimo dijo...

Me gusta lo que me has dicho. Gracias


PASEADORA DEL DRAGÓNs (no quiero mirarme la mano por si me la ha tostado)

Marcos Callau dijo...

Herman, un microrelato estupendo. He descubierto tu página porque me gustó mucho la imagen de Buster Keaton encarcelado. Alguien que se pone esta imagen tiene que hacer algo interesante. Confieso que he podido comprobar que es cierto. Te sigo.

Maria Coca dijo...

Si es que ser héroe sale muy caro!

Estupendo micro.

Un abrazo.