jueves, 14 de enero de 2010

El hombre invisible


Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.




Gabriel Jiménez Emán
(Del libro Por favor, sea breve 2)


Imagen: Anthony Ulinski (Still life with green teapot and cafe chair)

9 comentarios:

BB dijo...

Y el pobre hombre invisible, lloró en su invisible soledad...
Buenísimo, Herman.
BB

Raúl dijo...

Si es que no nos fijamos, joder.

V. dijo...

Excelente microrelato, uno de los clasicos. ERA/ NADIE SE PERCATó
otro
“Autobiografía”, Áloe Azid.
Yo.

Buenas noches

Sinuosa dijo...

Pero le consolaba la certeza de no saberse un estorbo.

Xuan dijo...

Genial

manuespada dijo...

Creo que ayer tropecé con él, pero sólo lo creo. Qué buenos textos hay en ese libro.

Maria Coca dijo...

El libro no tiene desperdicio!!!!

Esther Rodríguez Cabrales dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco Ortiz dijo...

Triste, doblemente triste.